Jornada de reflexión

A lo largo de estos 25 años, la Facultad de Teología ha sido un escenario fundamental de formación teológica para sacerdotes, personas de vida consagrada, así como laicos y laicas. Hemos contribuido a procesos de evangelización y acompañamiento espiritual, pastoral y catequético, y comunidades vulnerables y empobrecidas.

El traslado de la Facultad al Campus universitario ha marcado un hito significativo en la historia de la Pontificia Universidad Javeriana, fortaleciendo la presencia de la teología en un entorno académico más amplio. La cercanía con otras facultades ha fomentado un diálogo constante que enriquece tanto la reflexión interdisciplinaria. 

 

Durante este tiempo, hemos forjado una identidad sólida, caracterizada por la calidad y rigurosidad de nuestros estudios, lo que nos ha permitido posicionarnos como una de las mejores facultades de teología de América Latina y el Caribe en los rankings internacionales. Nuestro compromiso y servicio a la Iglesia ha sido uno de los pilares fundamentales de nuestra misión, enriquecido por el reconocimiento como un Centro de Referencia para muchas comunidades religiosas que confían en nosotros para la formación teológica de sus estudiantes. Con la llegada de alumnos de más de 34 países, hemos creado un ambiente multicultural y enriquecedor, donde la diversidad de experiencias y perspectivas nutre nuestro proceso educativo. Este flujo constante de estudiantes internacionales destaca la relevancia de nuestra oferta académica y la confianza en la teología que enseñamos.

 

Un hito importante ha sido la creación del Centro de Formación Teológica como un logro destacado en nuestra trayectoria. Este Centro, busca hacer un anuncio explícito del Evangelio a todos los estudiantes de la Universidad y en acción concertada con las Facultades de la Universidad, investiga y enseña a los estudiantes las cuestiones teológicas que están en conexión con los problemas propios de dichas disciplinas, así mismo promueve el diálogo y la comprensión entre distintas tradiciones y creencias, buscando una educación integral que enriquezca tanto a los estudiantes como a las comunidades a las que sirven.

Otro hito significativo en nuestra trayectoria ha sido el aval otorgado por el Vaticano para ofrecer el Baccalaureato y la Licentia eclesiastica en teología en modalidad a distancia. Nos enorgullece ser la primera y única Facultad en América Latina y el Caribe en poder ofrecer estos estudios en esta modalidad, lo que abre nuevas puertas para aquellos que buscan una formación teológica de calidad, sin importar su ubicación geográfica.

 

Además, la Facultad ha logrado establecer una sólida red de 10 Centros afiliados que cumpliendo los Estatutos de las Facultades Eclesiásticas, las disposiciones del Dicasterio para la Educación y la Cultura y la Veritatis Gaudium, prestamos un servicio a la Iglesia con el reconocimiento de los estudios teológicos para otorgar los títulos eclesiásticos.  

 

Uno de los pilares de nuestra misión ha sido responder a los desafíos contemporáneos dentro del marco de la sinodalidad. Hemos trabajado para dar una mayor participación a laicos y mujeres en los procesos académicos y administrativos, enriqueciendo así el diálogo teológico y promoviendo un ambiente inclusivo. Un momento histórico fue el nombramiento de la primera decana mujer en nuestros 88 años de existencia, un paso significativo hacia la igualdad de género y la representación en la educación teológica.